La función de los recursos humanos en el pequeño comercio

La función de los recursos humanos ha pasado de ser una tarea a ser un recurso estratégico más. Como tal, la gestión del personal debe ser llevada a cabo con el mismo interés que las áreas comerciales, de marketing, de compras, financieras, etcétera.

Hay que tener en cuenta que, según el último estudio publicado por el INE, el empleo en el sector minorista aumentó un 1,7 por ciento con respecto al año anterior, según datos correspondientes.

El factor humano es un recurso de alto valor añadido, sobre todo por las consecuencias que pueden derivarse de una mala gestión del personal. No olvidemos que la persona que reclutemos va a ser quien trate personal y directamente con el cliente final de nuestro comercio. Si elegimos mal la persona que dará la cara en nuestro establecimiento, podemos perder muchas ventas y ganar clientes insatisfechos.

Para poder hacer una correcta planificación en el área de los recursos humanos es necesario conocer qué características deben tener nuestros trabajadores, sus aspiraciones y motivaciones (si es que las tienen), como quieren ser considerados, conocer los puestos de trabajo que existen dentro de un comercio concreto, cuáles son las funciones de cada puesto de trabajo y qué métodos utilizamos.

Analizar toda esta información antes de llevar a cabo la contratación del personal de un pequeño comercio es trascendental, ya que esa persona va a tratar directamente con el cliente final y de él dependerá, en gran medida, que podamos atraer, satisfacer y fidelizar a nuestro cliente.

Además, debe tenerse en cuenta que en la mayoría de los pequeños comercios los costes de personal suponen más del 50 por ciento de los costes totales, con lo que la selección y reclutamiento de dependientes debe ser un proceso serio y hay que asumirlo más como una inversión que como un coste.

El comercio minorista, cuyo objetivo principal es la supervivencia, debe adoptar una estrategia competitiva basada en la diferenciación. Teniendo en cuenta esto, una correcta gestión de los recursos humanos puede ser considerada como un arma extremadamente competitiva del comercio al por menor.

Uno de los factores más positivos del comercio tradicional es el trato y la atención personalizada. En la cara opuesta, la falta de profesionalidad del personal y la inexistencia de buen servicio son las causas de la pérdida de interés por parte de los consumidores en aras de las grandes superficies.

La adopción de estrategias de diferenciación por medio de la calidad del servicio al cliente es clave para atraer y fidelizar nuevos clientes. Todo ello depende directamente del personal que el comerciante ha reclutado y tiene a su cargo.

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