El líder debe ser el “Mago de Oz” del equipo


Generalmente, los cuentos infantiles suelen dejar ciertas enseñanzas a los más pequeños acerca del valor de las virtudes y la necesidad de crear modelos de comportamientos de vida. Transportado al coaching, esos mismos cuentos pueden servirle a los directivos de las empresas a eliminar los obstáculos que le impiden el cumplimiento de ciertas metas. La historia del “Mago de Oz”, vista desde esas disciplina, puede constituir en un detonante para cambiar conductas o modelos internos en las organizaciones, plantea Elena Espinal, una de las pioneras en el uso del Coaching Ontológico en la Argentina.

La historia se resume de la siguiente manera: una tormenta lleva a Dorothy y a su perro a un país fantástico, en una de sus ciudades vive el “Mago de Oz”, un villano al que deberá llegar si quiere regresar a su hogar. En el camino conoce a tres amigos que, debido a su cobardía e indecisión, no han alcanzado sus objetivos en la vida. Así, por ejemplo, el Espantapájaros no tiene criterio y cambia sus decisiones a cada momento porque vive temeroso de que un fósforo pueda quemarlo, cree que sus males terminarán el día que consiga un cerebro. El Hombre de Hojalata, en tanto, se siente vacío, porque le falta un corazón para sentir emociones. El león que, a pesar de ser el Rey de la Selva, tiene miedo hasta de sí mismo, desea que el mago le dé el coraje necesario para ejercer su reinado.
De la misma manera se repiten esos roles dentro de una empresa. Los personajes del cuento emprenden el peligroso camino hacia el temido personaje con la esperanza de que les cumpla sus deseos.
Después de un accidentado, relata Espinal, camino llegan hasta el mago que en lugar de solucionarles inmediatamente sus peticiones, les encomienda traerle la varita mágica de una temida bruja. El grupo de trabajo consigue la meta, pero al mago no le servirá de nada el elemento, aunque sí les dejó una enseñanza a los personajes: les demostró que cada uno puede lograr lo que se proponga. “Los protagonistas siempre tuvieron la solución de sus problemas al alcance de la mano, pero necesitaron de un guía que los acompañara en el trayecto y los ayudara a ver qué debían hacer para llegar al objetivo, el mago cumplió con esta función y así sin saberlo se convirtió en su coach porque formó a personajes seguros de sí mismos y capaces de tomar decisiones para volver a su hogar”, analiza Espinal.
Comparaciones
En cualquier empresa, el Mago de Oz puede ser aquel directivo que busque las respuestas dentro más que fuera de la organización.
“Dorothy ha cumplido, en el cuento, el rol que le cabe a cualquier líder empresarial”, puntualiza la experta. Es en definitiva aquel conductor de equipos de trabajo que deja buscar hasta que el empleado se de cuenta que la solución está dentro de la empresa, en sus narices, señala la especialista en coaching.

Desde esa orientación, indica Espinal, “no se puede planificar el futuro de una compañía sin tener en cuenta -paralelamente- el plan de futuro de los empleados que la componen. Las empresas, en suma, personificadas en el Mago de Oz, deben constituirse en verdaderas formadoras de equipos, con el fin de que cada uno de los personajes asuma el rol que le cabe y pierda los miedos que afectan su valoración y su productividad.

Por: Información extraída de La Gaceta
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