Ejecutivos hiperconectados: aumenta desequilibrio entre vida laboral y personal

De acuerdo con un estudio realizado entre 2.000 profesionales senior y gerentes de cientos de empresas, menos del 15% afirmó que ambos aspectos están “definitivamente” en equilibrio. Parte de la dificultad para un balance tiene que ver con la tecnología. Conozca por qué.

De acuerdo con un informe del sitio CIO.com, la falta de equilibro entre la vida laboral y la personal, lejos de ir normalizándose, tiende a incrementarse.

Según una encuesta realizada entre 2.000 ejecutivos senior y gerentes de cientos de empresas, menos del 1% de los participantes opinó que actualmente existe un balance sólido entre trabajo y vida personal dentro de las empresas en general. Así, la importancia de asegurarse un equilibrio entre vida profesional y la personal sigue siendo una preocupación importante, sobre todo entre ejecutivos y personal directivo de las compañías.

Un dato para resaltar es que, en comparación con el mismo estudio hecho tres años antes, aumentó la cantidad de ejecutivos que opina que la brecha entre vida personal y laboral es mayor en este momento.

En cuanto a la experiencia personal de cada encuestado, un poco más de la mitad opinó que su vida se encuentra balanceada. Por otro lado, menos del 15% que afirmó que ambos aspectos de su vida están “definitivamente” en equilibrio. De acuerdo con el estudio, parte de la dificultad para balancear la vida personal con la profesional tiene que ver con la tecnología. “Como ejecutivo fui cambiando mis dispositivos móviles, primero tuve una Palm y ahora un Blackberry. La utilizo todo el tiempo, no se cómo haría si no la tuviera, es una especie de esclavitud”, comentó a infobaeprofesional.com el gerente general de Invensys, Carlos Ricci.

“Pareciera que muchas veces la política de las compañías es que sus ejecutivos y gerentes tengan que estar absolutamente absorbidos por el trabajo, y el aspecto familiar muchas veces queda dejado de lado con las consecuencias que acarrea”, apuntó el director de Psicología Laboral Consultores y profesor de la Universidad de Belgrano, Gabriel Schwartz. “Pero esta situación termina repercutiendo en su trabajo, por lo que el abuso de la conectividad en definitiva es un mal negocio”, agregó Swartz. Paradójicamente, los mismos recursos tecnológicos que ayudan a los ejecutivos a ser más eficientes (como los dispositivos móviles y las conexiones Wi-Fi) son los que favorecen la falta de equilibrio.Por ejemplo, no resulta extraño que un alto ejecutivo o un jefe de tecnología chequee y responda sus mails corporativos en vacaciones o consulte sus mensajes de voz a altas horas de la noche.

Consultado por infobaeprofesional.com, el psicólogo laboral sostuvo que “en la Argentina son muy pocas las empresas que consideran el uso excesivo de la tecnología por parte de sus empleados”.En este sentido, el especialista manifiesta que “las compañías no consideran que el estar las 24 horas conectado les puede traer algún tipo de consecuencia a sus ejecutivos, sino que por el contrario muchas veces son las empresas les que exigen y exigen, y el empleado quien tiene que poner un limite”.En tanto, Ricci señaló: “Este tipo de aparatos te acomoda la vida, por un lado tiene un aspecto positivo porque te permite estar informado todo el tiempo, pero a su vez es malo porque no te podés desconectar y al acostumbrarte, dejas de hacer otras rutinas e incluso disminuyen los contactos personales”.

El gerente general de Invensys no dudó en afirmar que su Blackberry se le metió en la vida personal: “Me ocurre que estoy jugando al golf y me aparecen mensajes y, aunque tengo la posibilidad de no leerlos, termino mirándolos”.Como conclusión final, el estudio señala que “es fundamental tomar conciencia que un balance entre vida personal y laboral depende de algo clave: saber cuando desconectar la tecnología”. Así, aunque estar continuamente on line tiene claros beneficios en cuanto al negocio, es necesario que los ejecutivos y el personal en general tengan la oportunidad de tomar un descanso del constante bombardeo de información, para “recargar baterías”. Según Schwartz, “en la mayoría de los casos son las empresas las que les dan a sus ejecutivos teléfonos celulares, radios, blackberries, y laptops, lo cual en si mismo puede no ser malo si al gerente le permitirían irse temprano del trabajo para hacer una actividad de índole personal, pero pasa a ser malo cuando se transforma en un abuso, cuando lo que pretenden es que el ejecutivo este conectado todo el fin de semana”.”A mí me lo dio la empresa. No me lo hubiera comprado, porque es una forma de atarme y estar esclavizado”, aseguró Ricci, y agregó que tanto los gerentes que a él responden como sus jefes en los Estados Unidos también disponen de un dispositivo movil con conexión Wi-Fi.

Dada esta situación, el psicólogo laboral postuló que las empresas tienen a su vez que promover que sus gerentes, profesionales y ejecutivos se desconecten un poco de la tecnología, “lo cual no lo están haciendo ni a nivel local ni mundial”. El trabajo hace hincapié en que evitar la utilización de la tecnología de manera abusiva. “De esta manera, los tiempos de descanso se volverán tiempos de descanso reales, y las vacaciones, vacaciones verdaderas”, señala el relevamiento.Teniendo en cuenta los efectos negativos que la sobrecarga de trabajo acarrea en la productividad, algunas empresas ofrecen actividades extracurriculares auspiciadas por la compañía, y hasta incluyen objetivos de crecimiento personal dentro de la planificación anual.ConsejosEn tanto, desde la compañía Hewlett Packard, plantean algunos tips de ayuda para a encontrar un mayor balance entre la vida profesional y laboral:

  • Invertir tiempo en organizar la trabajo antes de comenzar la jornada, o planificar las actividades desde el día anterior. Confeccionar un cronograma y respételo. No es necesario hacer más de lo imaginado o anotado para ser realizado en ese día. Herramientas como el calendario de Outlook pueden ser clave para estas tareas.
  • El ejecutivo debe recordar que se define tanto por quien es dentro de la oficina, como por quien es fuera de ella.
  • Poner el ejemplo ante los colegas al irse a su casa temprano. No quedarse sólo para demostrar que está ahí. Uno de los beneficios de la tecnología móvil es que la productividad no es equivalente al tiempo que uno pasa en la oficina.
  • Aprovechar cualquier esquema de tiempo flexible que ofrezca la compañía, y tomar conciencia que cerca del 80% de las fuerzas de trabajo toman ventaja de esta opción.
  • Aprender a decir “no”.
  • Acordarse de delegar.
  • Mantener una división clara entre la casa y el trabajo.
  • Proteger el tiempo privado y asegurarse de planificar su diversión y actividades de relax con amigos y familia. Hacer un cronograma con estas actividades con la misma rigurosidad con la que se agendan las citas laborales.
  • Usar la tecnología a favor, es decir, utilizar la tecnología inalámbrica y móvil para hacer las cosas en el momento más conveniente. Luego poder desconectar los dispositivos y relajarse.
  • Asegurar que la planificación de cada semana tenga en cuenta actividades por fuera del trabajo, relajarse a sentirse renovado.
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