¿Cómo entrenar tu inteligencia emocional?

Desde los albores de la especie humana, el hombre adquirió la capacidad de tomar decisiones, frecuentemente en milésimas de segundo, para diferenciar las situaciones en las que podía obtener una presa de las que pasaba a ser la presa potencial.

Esta capacidad se ha mantenido hasta el presente ya que el hombre moderno:

– Analiza en forma constante y sin ser consciente, el grado de peligrosidad del lugar en el que se encuentra y el nivel de amenaza o de bienvenida de las personas que lo rodean.

– Juzga a las otras personas desde la primera impresión.
– Toma decisiones basándose en estas percepciones.


Estas capacidades son emocionales, se ejecutan en milésimas de segundos y no son consecuencia de un razonamiento previo, si analizamos lo que nos sucede cada vez que entramos a un lugar lleno de gente desconocida (una conferencia, una reunión social, etc.) veremos que seguimos estos pasos que hemos nombrado.

Primero observamos todo el lugar y sentimos algo parecido a la ansiedad y la incomodidad, luego nos fijamos en las personas que nos rodean y generalmente hacemos juicios sobre ellas y también buscamos personas conocidas para acercarnos a ellos porque de esa manera nos sentimos más cómodos.
Estas capacidades emocionales posibilitan reaccionar con rapidez ante acontecimientos inesperados y permiten:
  • Evaluar las emociones de las personas del entorno y el posible impacto de esas emociones sobre nosotros.
  • Sentir el contexto (“la atmósfera emocional”) en que se encuentra.
  • Tomar decisiones rápidamente basados en estas apreciaciones.
Estas capacidades son la base de lo que se ha dado en llamar la “INTELIGENCIA EMOCIONAL” que nos alerta instantáneamente de la proximidad de un peligro para protegernos y/o cuando se presenta una oportunidad para aprovecharla.
Esta velocidad es posible gracias a la existencia de un área del cerebro llamada “cerebro emocional”, diferenciado del “cerebro racional” (neocortex) donde reside el razonamiento y la lógica.

Para que exista un comportamiento equilibrado, es imprescindible una comunicación adecuada entre ambos cerebros (el lógico y el emocional). La intervención del circuito emocional es esencial para el pensamiento eficaz, tanto para tomar decisiones inteligentes como para pensar con claridad y obtener los resultados que se desean. Las emociones nos orientan en la dirección adecuada para obtener el mejor provecho de las posibilidades que nos ofrece la fría lógica.

Llamamos Inteligencia Emocional a la capacidad del ser humano de evaluar acertadamente el medio en que se encuentra, interpretar el rol de las otras personas que interactúan con él y la valoración de sí mismo, no solo como individuo sino también en la interrelación con ese medio.

Las personas apelan constantemente a su inteligencia emocional, como el hombre primitivo, están constantemente tomando decisiones en milésimas de segundo y de esas decisiones depende el logro de los resultados que buscan. A diferencia de la inteligencia lógico-matemática (expresada por el coeficiente intelectual) que no experimenta crecimientos significativos a lo largo de la vida, existe la posibilidad de desarrollar la inteligencia emocional, con las experiencias vivenciales de cada individuo y también puede desarrollarse ejercitándola por medio de distintas disciplinas, entre ellas la que proponemos: el Coaching Ontológico.

Extracto del libro “El Jugador dentro del Jugador”, la inteligencia emocional en el deporte de un gran amigo Félix Salotto, (Gracias por darme permiso de compartirlo!)


Agostina Fasanella

Y el Equipo de Liderarte Consultora

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