Coaching y mentoring

El coaching es un proceso y se basa en la premisa de que toda persona elige las acciones que va a realizar.

“La capacidad de percibir o pensar de manera diferente es más importante que el conocimiento adquirido”, David Bohm.

Estamos asomándonos a épocas en las que las empresas están dando cada vez más importancia al aspecto relacional del trabajo.

Una de las maneras por las cuales las comunidades se hacen cargo de aquellas cosas que les interesan es desarrollando nuevas prácticas. El correo electrónico, el tomar vitaminas o los cohetes espaciales, todas estas prácticas han sido desarrolladas por adelantos científicos y tecnológicos.

Ello no equivale a decir que estas prácticas tengan que estar basadas en la ciencia y la tecnología. De hecho, esta creencia es uno de los temas que sugiero examinar. Aunque esta creencia ha afectado todos los ámbitos de nuestra vida, es en el dominio del aprendizaje donde su impacto ha sido mayor, definiendo qué y cómo aprendemos. Ha sostenido prácticas en nuestras escuelas, en nuestras organizaciones que no tienen en cuenta el alma humana. La presunción de que el aprendizaje tiene que ver con organizar información y que el mundo está allí para ser conocido por nosotros de modo que podamos extraer sus riquezas, nos ha dado tanto enormes ventajas como tragedias.

Japón demostró que el sistema ideado a principios del siglo pasado fue enfrentándose a su propio límite y lograron desarrollar un aspecto central y estratégico en el posicionamiento de los mercados: la calidad.

Sólo que la calidad no radica únicamente en los procedimientos, sino fundamentalmente, en las personas.

Ver lo que no vemos.

Cuando desarrollamos cualquier negocio, siempre estamos preocupados por las funciones que debemos cumplir. Esto es clave para alcanzar los resultados deseados.

A partir de esta mirada, la posibilidad o imposibilidad de cumplir esta tarea radica en nuestra capacidad de desarrollar relaciones efectivas y sostenibles.

A medida que nuestro trabajo en su conjunto va creciendo, la capacidad funcional de cada persona se incrementa. Así, la importancia del trabajo en equipo, el cual es desarrollado en forma adecuada, aumenta la productividad individual de cada uno de sus componentes.

Si los equipos funcionan bien, el sistema que nos involucra llamado empresa andará cada vez mejor, en caso contrario nos caemos como de una pendiente generando estrés y preocupación.

Qué es y qué no es coaching.

La recepción de parte de la comunidad empresarial del concepto implica un cambio en la concepción de los procesos organizacionales. Se está viendo cada vez más presente la necesidad de la formación de equipos, de una mirada rigurosa de la calidad de las personas, del desarrollo de la responsabilidad y la efectividad de acción.

El coaching se basa en la premisa de que toda persona elige las acciones que va a realizar. En este sentido, cualquier proceso asociado al consejo o a dictar acciones, se aleja del sentido esencial del proceso de coaching.

En consecuencia, el coaching es un proceso, y como tal, existe un acompañamiento del coach para ir verificando el cumplimiento de los compromisos que el coachee se hace a sí mismo, o en el caso del coaching de reuniones, que los asistentes se hacen entre sí.

La principal habilidad del coach es escuchar de una manera que genere al coachee un proceso reflexivo, el cual dispare nuevas miradas con el fin de definir nuevos diseños de acción que faciliten el logro de los resultados que busca.

El coaching se basa principalmente en tres valores:

Humildad: consiste en entender que todo lo que vemos, interpretamos y hacemos, lo hacemos desde nuestros supuestos, y no constituyen “la verdad”.

Respeto: se basa en entender que los otros hacen el mismo proceso que yo, interpretan y hacen desde sus modelos mentales, los cuales son igual de incompletos que los míos.

Compasión: que es entender que tanto el proceso de los demás como el mío son igualmente legítimos.

Y este último valor es el fundamental para el trabajo de feedback y conexión con los demás. Desde la mirada del coaching, de lo que se trata es de revisar nuestro sentido común.

Es generarse la necesidad de hacer, lo que nuestra visión, nuestros deseos y nuestras aspiraciones nos piden que hagamos. Y en nuestras manos está que ello suceda.

Artículo extraído de: http://www.lavoz.com.ar/suplementos/negocios/coaching-mentoring#

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